Nuestra historia comenzó el 12 de Septiembre, en un bar, después de que Elayne lo había cancelado tres veces (¡si, tres!). Pero cuando por fin nos vimos, nuestras sonrisas lo dijeron todo… y bailamos como si el mundo no existiera. La noche terminó con unas quesadillas carísimas y el intercambio de nuestros números, pensando que tal vez no nos volveríamos a ver y compartir otra quesadilla. Pero desde ese día no dejamos de hablar. Hoy, casi cuatro años después, tenemos nuestros maravillosos hijos, dos traviesos gatitos, y un amor que sigue creciendo cada día.