Desde el primer momento supimos que Dios estaba escribiendo algo más grande de lo que imaginábamos. Entre risas, aprendizajes y mucho amor, hemos caminado juntos descubriendo que amar también es elegirnos cada día. Hoy, con el corazón lleno de gratitud, damos este paso confiando en el plan perfecto de Dios para nuestras vidas.