Nuestra historia comenzó hace 20 años, cuando éramos solo dos niños compartiendo juegos y risas, sin imaginar que el tiempo y la vida nos volverían a cruzar una y otra vez. En distintas etapas, sin buscarlo, coincidimos… hasta que finalmente, en un nuevo país y con nuevos sueños, entendimos que Jehova tenía un propósito mayor para nosotros. La amistad se transformó en amor, un amor real, sincero y lleno de fe. Compartimos valores, propósito y el deseo profundo de honrar a Jehova en cada paso. Después de un hermoso noviazgo, David me pidió continuar este camino juntos, y con alegría respondí que sí. Hoy queremos compartir con ustedes que hemos decidido unir nuestras vidas en matrimonio. Nos emociona celebrar este nuevo comienzo rodeados de quienes han sido parte de nuestra historia y dando el merito a Jehova que gracias a el podemos ver este sueño hecho realidad.