Se conocieron de la forma más moderna: en una aplicación de citas llamada Hinge. Pero lo que nació entre ellos no tuvo nada de ordinario. Dani fue quien inició la conversación pidiéndole a Fabi que le enviara una nota de voz para contarle sobre Milo, su pequeño perrito salchicha que vio en fotos. Él nacido en medio del frío de una tormenta de nieve y ella nacida bajo el calor del sol de Poza Rica se encontraron gracias a un deslizamiento en la pantalla, una chispa inesperada y una conversación que, desde el principio, se sintió como hogar. Su primera cita fue en Toronto en un lugar llamado Distillery District que parecía vestido por la Navidad. Las luces brillaban, la decoración festiva llenaba cada rincón y suaves copos de nieve caían en el aire, como en una película de invierno. En ese momento no lo sabían, pero esa fría noche de noviembre se convertiría en el inicio de una historia de amor que les cambiaría la vida. Desde entonces, frío y calor se convirtieron en el mejor equipo. Y el resto se convirtió en la historia que los trajo hasta aquí.