En 1999 nos presentó René, su hermano. De esos momentos en los que alguien dice: “mira, te presento…” y uno saluda con una sonrisa educada sin imaginar que esa persona va a cambiar tu vida. Un tiempo después, en la fiesta de un amigo en común, entre platicas, risas y esa magia inesperada de las noches que uno nunca planea, empezamos a conocernos de verdad. En algún momento de la noche terminamos bailando “I Will Always Love You”, y sin saberlo, ese instante sencillo se convirtió en el comienzo de algo mucho más grande. Y aquí estamos ahora, 26 años después. Lo que empezó con una presentación casual, una plática en una fiesta y un baile medio improvisado, terminó convirtiéndose en una historia llena de amor. Y lo mejor de todo es que todavía seguimos escribiéndola. Porque si algo hemos aprendido en todos estos años, es que las mejores historias no se planean. Simplemente empiezan con una canción, una risa y dos personas que todavía no saben que acaban de encontrarse para toda la vida.
Después de tantos años caminando juntos, llegar a este momento nos llena el corazón de alegría. Poder celebrar este nuevo capítulo rodeados de las personas que queremos lo hace todavía más especial. Estamos muy emocionados de compartir este día contigo. Nos vemos muy pronto.