Nuestra historia comenzó en el 2014, y desde entonces hemos construido una relación llena de amor, apoyo y complicidad. Durante los pasados 11 años, hemos compartido y disfrutado algunos de los momentos más especiales de nuestras vidas. Con el tiempo, tuvimos la oportunidad de continuar juntos en la misma universidad, donde no solo crecimos académicamente, sino también como personas. Fue una etapa en la que vivimos las realidades de la vida, aprendiendo, cayendo y levantándonos, siempre apoyándonos el uno al otro. Hemos podido construir, reconstruirnos y crecer juntos en cada etapa — en los momentos más felices y también en los más retantes, siempre guiados por Dios, nuestra familia y nuestros amigos. A lo largo de los años, hemos aprendido a retarnos, a empujarnos a ser mejores y a caminar con propósito. Juntos también creamos un negocio, que hasta hoy ha sido una de nuestras aventuras más grandes, fortaleciendo aún más nuestra visión y compromiso como equipo. Hoy, con el corazón lleno de gratitud, y con la bendición de Dios y de nuestras familias, estamos listos para comenzar un nuevo capítulo en nuestras vidas: uno que empieza con un “sí” para siempre.