Es una de las residencias reales medievales mejor conservadas del país y un símbolo distintivo por sus dos chimeneas cónicas blancas. El conjunto forma parte del Paisaje Cultural de Sintra (UNESCO), declarado Patrimonio Mundial en 1995.
Lleno de callecitas estrechas y empinadas que vale la pena recorrer
Llena de misteriosos túneles y hermosos jardines