Nos conocimos en Miami el 14 de mayo del 2020, en un bote. Desde ese día todo empezó a moverse a la velocidad con la que yo, Carolina, escucho las notas de voz: en 2x. Este hombre, Forthus, me abrumó desde el principio. Era como Droopy, aparecía en todos lados… ¡y confieso que al principio me asustaba su persistencia! Pero esa misma insistencia que antes me hacía correr, hoy es una de las cosas que más admiro de él. Con esa rapidez (y descaro) nos tomó a mí, a Cami, y a mami… y no nos soltó más. Muchos ya conocen nuestra historia y siempre terminan riéndose, porque después de cinco años bajo el mismo techo… ¡ni novios somos! El día que me lo pidió le dije: “¡No! Vas corriendo, cálmate”. Con el tiempo entendimos que la vida no siempre se dibuja de la forma “correcta” que imaginamos. Lo más importante son los valores, el respeto y el compromiso que elegimos adquirir —los mismos que nos han traído hasta aquí— para invitarte a algo que ni nosotros esperábamos: ✨ Nuestra boda repentina e inusual ✨ Si recibiste esta invitación, es porque eres realmente importante para nosotros. Tienes una energía única y especial que nos hace felices, y queremos disfrutar de tu compañía en este momento tan especial. Por eso, como buenos viajeros, te invitamos a Las Vegas. Deja los “peros” a un lado, ven a relajarte, a reírte con nosotros y a coleccionar buenos momentos con la mejor compañía.