Todo comenzó con un paso… de bachata. Fue la música y el baile los que nos unieron, y desde entonces, no hemos dejado de movernos al mismo ritmo de la vida. Hace seis años comenzamos este viaje juntos. En ese tiempo hemos compartido sueños, desafíos, risas y el más grande regalo de todos: nuestra hija, a quien hemos criado con todo el amor del mundo. Ella es la luz que guía nuestro camino y el reflejo más puro de lo que somos como pareja. Nuestro hogar siempre ha sido más que un lugar físico: es ese rincón del mundo donde el corazón late más fuerte. Para nosotros, ese lugar es la República Dominicana. Nuestras raíces, nuestra cultura y nuestras tradiciones son parte esencial de lo que somos, y por eso no hubo duda al decidir dónde celebrar este nuevo capítulo de nuestras vidas. Elegimos casarnos en la tierra que nos vio crecer, que nos recuerda de dónde venimos y que nos llena de alegría. Queremos que nuestra boda sea una celebración auténtica, rodeados de quienes más amamos, en el lugar que más amamos. Gracias por ser parte de esta historia. ¡Estamos felices de compartir este momento tan especial con ustedes!