Todo empezó en el trabajo...sí, entre charlas de pasillo y cafés. Lo que no sabíamos era que ahí también encontraríamos a la persona que se volvería nuestro mejor compañero de vida. Poco a poco descubrimos que compartíamos gustos, historias y una conexión tan natural que el amor simplemente… pasó. Un año y medio después, llegó uno de esos momentos que parecen sacados de una película: la propuesta, en el Jardín de las Rosas en Florencia (Italia!), al atardecer del 2 de octubre. Pura magia! Hoy seguimos siendo ese gran equipo que ríe, sueña, construye y crece juntos. Porque si algo hemos aprendido, es que el amor aparece cuando menos lo esperas… y justo donde menos lo imaginas. Del Jardín de las Rosas en Florencia a El Rosal, con amor.