Es curioso...llevábamos siendo vecinos desde niños, nuestros padres se conocían, comenzamos a ir al mismo colegio en 3º de la ESO...Muchas papeletas para encontrarnos. Sin embargo, fue en Cabárceno, bastante lejos de casa, en un viaje de estudios, un año después de ir juntos al colegio, cuando empezamos a hablar. Ya entonces éramos personas muy diferentes, dos adolescentes que no tenían casi nada en común. Sin embargo, algo nos llamó la atención al uno del otro y fuimos construyendo más cosas en común de las que imaginábamos. Primero una amistad enorme, un noviazgo adolescente, conociéndonos, riéndonos, aceptándonos, irritándonos y descubriendo que no nos cambiaríamos por nada del mundo. Hemos crecido juntos, más o menos cerca, a veces con cientos de kilómetros de distancia, pero siempre presentes, acompañándonos en aquellos momentos fundamentales. Nos hemos ido a vivir fuera y nos hemos sentido en casa por estar juntos. Hemos vuelto a casa juntos. Y ahora, queremos dar un pasito más, juntos, y esta vez junto a todos vosotros. Gracias por acompañarnos en este viaje tan importante para nosotros después de más de una década.