¡Por supuesto! Sabemos que los pequeños son una parte muy especial de nuestras vidas y nos llena de alegría compartir este día también con ellos. Solo les pedimos, con todo el cariño del mundo, que estén siempre bajo la supervisión de un adulto y que nos ayuden a mantener un ambiente tranquilo durante la ceremonia y la celebración. Queremos que todos —grandes y chiquitos— disfruten de esta noche tan especial.