Después de haber estado conociéndonos por 4 cuatro meses decidimos llevar nuestra amistad a un noviazgo.
Ernesto decidió llevarme a una “cita” sorpresa. Antes de llegar al lugar me pidió que cerrara los ojos para no arruinar la sorpresa. Me tomo de las manos para guiarme mientras permanecía con los ojos cerrados. Me guío a un invernadero, tenía un letrero hermoso de madera con las palabras “Will you marry me?” En el cual me paro frente. Mientras permanecía con los ojos cerrados se puso en una rodilla y me dijo que quería casarse conmigo. Me dijo que abriera los ojos y entre lágrimas le dije que si.