Con amor y gratitud presentamos a nuestro cortejo nupcial
Son más que acompañantes en este día especial: son testigos de nuestro amor, apoyo constante en nuestra fe, y parte esencial de esta promesa delante de Dios.
Gracias por caminar con nosotros, no solo hacia el altar, sino a lo largo del camino que el Señor ha preparado para nuestro matrimonio.