Nos conocimos mientras estábamos en Target, apilando juguetes. Al principio, sólo nos cruzábamos en los pasillos, y empezamos a decir "hola" cada vez que nos veíamos. Con el tiempo, nos comenzamos a ayudar mutuamente, a ir de una sección a otra para darnos una mano. Lo que comenzó como un simple saludo y pequeños gestos de apoyo, se convirtió en algo más. Fuimos a una cita, y luego, perdimos la cuenta de cuántas más vinieron después. Y aquí estamos hoy, llenos de amor, no solo por nosotros, sino también por nuestros dos maravillosos hijos. Cada día, nuestro amor crece más, y agradezco que el destino haya unido nuestros caminos de esta manera tan especial.