Nos conocimos en el lugar menos planeado y más mágico: un festival de luna llena en Miami Beach. Entre música, risas y buena vibra empezamos a hablar… y en cuestión de minutos descubrimos algo inesperado: éramos vecinos. Lo que empezó como una charla casual terminó siendo el inicio de nuestra historia, confirmando que a veces el destino tiene un sentido del humor increíble.
La propuesta llegó durante un viaje a Punta del Este, con el escenario perfecto: el atardecer cayendo sobre la playa, el sonido del mar y ese momento en el que el tiempo parece detenerse. Entre colores dorados y emoción, llegó la pregunta que lo cambió todo… y el “sí” más fácil de nuestras vidas. Estamos felices de poder celebrar este nuevo capítulo junto a ustedes. ¡Esperamos verlos pronto!