Estudiamos en el mismo colegio, nos graduamos en la misma promoción, teníamos amigos en común, pero nunca nos hablamos. Vivimos vidas totalmente diferentes hasta los 24 años, cuando la vida de ambos cambió drásticamente. Ahí coincidimos en la ciudad donde menos pensamos vivir, en situaciones totalmente adversas. Sin embargo, cuando las cosas tienen que pasar, simplemente pasan. Y claro que encontrarnos no fue coincidencia, sino más bien la gracia de Dios. Porque, sin nada, empezamos de cero, y nuestra vida ha sido como la luz de la aurora, que va en aumento. "El hombre que halla esposa encuentra un tesoro, y recibe el favor del Señor" - Proverbios 18:22
Para ver la información pueden ir a la parte superior y en el botón de navegación ver el itinerario, código de vestimenta, Recomendaciones y más.