Andrés asistía regularmente a Encuentro y tenía la costumbre de acercarse a quienes llegaban por primera vez. Así fue como conoció a Jaira. Después vinieron nuevos encuentros en distintas actividades de la iglesia y en el curso Alpha. Poco a poco, lo que empezó siendo una conversación se fue convirtiendo en muchas más. Cuando descubrieron que vivían cerca, los trayectos en tren y los caminos hacia cada actividad se transformaron en espacios para compartir historias, intercambiar ideas y conocerse mejor. Así nació una amistad construida sobre el respeto, la confianza y el apoyo mutuo. Y, con el tiempo, aquella amistad creció hasta convertirse en el amor que hoy nos reúne aquí. Porque, a veces, las historias más importantes comienzan de la manera más sencilla. Y así comenzó la historia que hoy los trae hasta aquí, listos para celebrar el siguiente capítulo de sus vidas juntos en matrimonio....