Nos conocimos cuando éramos adolescentes, pero en ese entonces… ¡ni siquiera nos gustábamos! La vida nos llevó por caminos diferentes, incluso a distintos países. Años después, el destino nos volvió a cruzar, y fue entonces cuando comenzó nuestra historia de verdad. Así comenzó nuestra relación a distancia: dos años llenos de videollamadas, interminables y una conexión que ni la distancia ni el tiempo pudieron detener. Después de ese tiempo separados por miles de kilómetros, finalmente llegó el momento que tanto habíamos esperado: él llegó a Estados Unidos, y comenzamos una nueva etapa, esta vez juntos. Hoy, después de 6 años y medio, después de tanto recorrido, con el corazón lleno de amor y gratitud celebramos este amor que empezó sin buscarlo y que ahora nos lleva a dar el "sí" más importante de nuestras vidas.