Nuestra historia comenzó de manera inesperada, por medio de algunas amistades en común. Al principio, nos conocimos como amigos, compartiendo risas y momentos que nos unían cada día más. Poco a poco, nuestra conexión fue creciendo y lo que empezó como una simple amistad se fue transformando en algo mucho más profundo. Descubrimos en el otro un compañero de vida, alguien con quien podíamos ser nosotros mismos, compartir nuestros sueños, nuestro amor por Dios y apoyarnos en los momentos difíciles. Así, paso a paso, fuimos escribiendo nuestra propia historia hasta que hoy, con mucho amor y emoción estamos listos para dar el siguiente gran paso juntos Somos mejores amigos, almas gemelas y compañeros en esta hermosa y caótica aventura de la vida. Cada momento, cada desafío y cada alegría, nos ha unido más, y ahora con la ayuda de Dios estamos listos para comenzar el siguiente capítulo.