Nuestra historia comenzó hace ya diez años, en el dos mil quince, en plena adolescencia fue que nos conocimos y nos enamoramos. Con el paso de los años fuimos creciendo y cambiando, tomando nuestro propio camino con la ilusión de estudiar una licenciatura y así dar los primeros pasos hacia el futuro, y aunque físicamente estábamos retirados por la distancia, seguíamos unidos. Con nuevos hábitos, nuevas responsabilidades, amistades, y lugares en los que aprendimos sobre la vida, nuestro amor se fortaleció; creció con nosotros, transformándose del enamoramiento al amor de noviazgo que a pesar de muchos tropiezos, dificultades y discusiones, continuaba vivo, sanando y siendo cada vez mas intenso. Vinieron los cumpleaños, navidades, los veranos e incluso una crisis de salud mundial, luego las graduaciones escolares; y la vida adulta finalmente nos alcanzó. Volteamos atrás y vemos con nostalgia aquellos años de la adolescencia, de los incontables momentos juntos a través de cada año. Y ahora, les pedimos a ustedes que nos concedan el honor de ser testigos de nuestra unión en santo matrimonio y el comienzo de una nueva etapa en nuestras vidas.