No estamos muy seguros de cuándo fue exactamente la primera vez que nos conocimos, pero sí sabemos que nos habíamos visto varias veces en México. Un día, en una fiesta, él me invitó a bailar… y ahí empezó todo. Después comenzamos a hablar por mensajes y salimos en nuestra primera cita. La verdad… en esa primera cita no logró convencerme del todo, así que dejamos de hablar por un tiempo (¡jaja!). Pero el destino tenía otros planes. Tiempo después volvimos a coincidir en México, empezamos a hablar otra vez y poco a poco nos fuimos enamorando. Decidimos comenzar nuestra relación en abril de 2022. Años después, durante un viaje a México, me invitó a cenar. Al llegar me vendó los ojos y me guió hacia el lugar. De repente escuché mariachis comenzar a tocar. Cuando me quitó la venda, vi una cena romántica con luces y rosas. Entonces se arrodilló y me preguntó: “¿Quieres unir tu vida con la mía para siempre?” Y, por supuesto, dije que sí.