Nuestra Historia de Amor

Desde la primera cita yo sabía que me iba a casar con Diana. La conexión que tuvimos desde los primeros minutos fue imaginable. Su sonrisa, sus ojos, su ternura y valores no me dejaron parar de pensar en ella. Pasaron solo unas semanas y le pedí que fuera mi novia. Después de eso han sido los mejores años de mi vida al lado de ella y estoy muy agradecido con dios por tenerla a mi lado y estoy más que feliz de pensar que solo unos meses va a ser mi esposa para el resto de mi vida. - Luis
Desde el instante en que su mano tocó la mía, sus ojos se encontraron con los míos y su voz pronunció mi nombre, me sentí en casa. Su respeto, su trato caballeroso, su ambición y el profundo aprecio que siente por su familia me hicieron saber que él era, precisamente, el hombre con quien deseaba pasar el resto de mi vida. Desde entonces, cada día ha sido maravilloso y un sueño hecho realidad. Ahora caminamos juntos con Dios para convertirnos en uno solo, y no lo querría de ninguna otra manera. - Diana