El amor es un lazo sagrado que se celebra en la iglesia, con una promesa ante Dios, y también es el compromiso legal que nos une en el mundo, reafirmando nuestra voluntad de estar juntos. Es un abrazo de fe y confianza, un camino de dos corazones que se eligen cada día, tanto en el altar como en la vida cotidiana. En el matrimonio católico y civil, el amor se convierte en un pacto eterno, donde cada mirada, cada sonrisa, y cada gesto es un recordatorio de que juntos somos más fuertes.